domingo, 15 de diciembre de 2013

RENACER Y LEALTAD

EL PLANETA DELICADO

Antonio Campillo Ruiz
A Elsa

 Nelson Rolando Tamani

   Aquel pequeño planeta era tan delicado que ni siquiera poseía gravedad. En un principio, sus habitantes eran fuertemente atraídos por los enormes cuerpos celestes que pululaban a su alrededor y desaparecían absorbidos en el espacio interplanetario. Un buen día, un sabio consiguió vencer esta  atracción asiéndose fuertemente con las manos a las oquedades que existían en las rocas de su frágil planeta. Fue un gran hallazgo porque desde ese día, todos los habitantes caminaban cabeza abajo valiéndose de las manos para avanzar de un lugar a otro. Incluso, inventaron un nuevo vocablo que definía su nueva forma de desplazamiento: manear. 
El sabio, siempre pensando en mejorar su hallazgo, descubrió el trenzado de cuerdas y cuando una fue acabada la ató sólidamente a una oquedad con agujero. La cuerda subió recta hacia el cielo por la falta de gravedad y el sabio dejó de sostenerse con las manos, dañadas ya por tanto guijarro y se agarró a la cuerda. Su posición era la misma: cabeza abajo y fuertemente atraído por los vecinos cuerpos celestes pero la mejoría en sus manos era notoria. Todos trenzaron cuerdas y con el tiempo las compartieron, las cambiaron y de esta forma, de cuerda en cuerda cuerdeaban de un lugar a otro. Debían tener mucho cuidado con la fortaleza del entramado tejido porque los había débiles y fuertes. Sólo los fuertes podían soportar a dos habitantes a la vez. Surgió de esta forma la unión de parejas de habitantes que formaban sus propios lugares de subsistencia.
 Alguna vez, de tarde en tarde, alguna cuerda se rompía bajo la tensión gravitatoria externa y el habitante o habitantes que se encontraban en ella desaparecían hacia el infinito sin saber hasta donde podrían haber llegado: jamás regresó ninguno para explicarlo. Sucedió que otro día, lejano ya del tiempo de los descubrimientos, un inmenso cuerpo estelar asomó por el horizonte con una gran aureola de potencia e inmensa  gravedad. Miró hacia el planeta delicado y observó su curiosa forma, similar a una pelota que parecía poseer múltiples palitos clavados en ella. Con su poder atrajo al planeta delicado y, cada vez con más velocidad, lo fue acercando a su enorme masa. Cuando se produjo el choque y se rompió la estructura del planeta delicado, una inmensa cantidad de fluido mágico se expandió por toda la superficie arenosa y desértica del gran planeta. Muchos de los habitantes del pequeño planeta murieron pero otros, amortiguada su caída por las largas maromas y aquel mágico fluido, salieron despedidos sin sufrir ni un rasguño.  

   Del fluido mágico se desprendió una atmósfera que era idéntica a la que poseían en su pequeño planeta originario y, al volver a tener conciencia de lo que había sucedido, trataron de manear observando que al encontrarse en un planeta con gravedad ya no era necesario que caminasen cabeza abajo. Tuvieron que solicitar al sabio qué hacer. Tras mucho pensar, descubrió que podían invertir la posición y manear con los pies. Tuvieron que volver a inventar un vocablo nuevo para definir esta posición: caminar. Lentamente, los habitantes supervivientes, aprendieron a caminar y dejaron de realizar aquellos duros trabajos de trenzado y sus manos se fueron suavizando. Inventaron varios vocablos nuevos: asir, saludar, tocar, y dos que les gustaban mucho: palpar y acariciar. Así, cuando el sabio sentenció: “Hemos pagado un alto precio para poder anular las gravedades de los poderosos y su esclavitud. Espero que esta gran transformación nos ayude a descubrir una nueva forma de subsistencia: la racionalidad”, y un habitante que ya era su alumno en época pretérita, llamado Carl Sagan, le replicó: “Nuestra lealtad es para las especies y el planeta. Nuestra obligación de sobrevivir no es sólo para nosotros mismos sino también para ese cosmos, antiguo y vasto, del cual derivamos.” Y así empezaron una nueva etapa en sus vidas que perduró hasta el fin de los siglos.

Antonio Campillo Ruiz


14 comentarios:

  1. NO puede ser más bello y significativo A.ntonio!

    ASÍ SON LAS SORPRESAS TAN INESPERADAS, PRODUCEN FELICIDAD...
    Hasta el fin de los siglos,gracias !!

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  2. ░░░░░░░░░░░░░░░░░░░░░░
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    Vine a visitar tu blog... y a dejarte una sonrisa.

    B E S O S
    K I S S
    P E T O N E T S

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  3. ME HAS DEJADO MUDA DE ASOMBRO, HAY SENTIMIENTOS INTRANSFERIBLES PER SE: EL DOLOR, LA HUELLA PRODUCIDA POR LA BELLEZA...
    TU RELATO SE ACERCA A LA IDEA MISMA DE BELLEZA, EN ALGÚN LUGAR, DENTRO DE MÍ.
    GRACIAS, ANTONIO. ERES ADMIRABLE!!!!!!!

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  4. Se repite nuevamente el reto: "anular la gravedad de los poderosos", veremos si somos capaces de lograrlo cuerdeando, cuerdeando.

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  5. Qué imaginación tan fantástica tienes Antonio.
    Me regodeé con la riqueza de tu fantasía y de la belleza de tu narrativa.
    Siempre me sorprendes con tus bellos relatos que son tan viariados en contenidos, eso habla de la profusión de tus letras y conocimientos.
    Abrazos de domingo querido amigo.

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  6. Hola querido Antonio te cuento hoy es mi cumple y mietras tomo te con leche impregnado de azucar moreno te leo
    Y tu imaginacion me lleva a remontarme en vuelo con la historias magica que vas creando...
    un beso

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  7. Fiquei assombrada com esta entrada... que imaginação impressionante!

    Beijos.

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  8. La naturaleza humana es sabia y hace que nos adaptemos a condiciones que en principio son poco aptas para nosotros, pobres seres de gran intelecto y poca resistencia física. Maneando o caminando, encaramados a los árboles en tiempos pretéritos de nuestra trayectoria como homínidos, con mayor o menor masa encefálica, hemos adptado nuestra forma de vida a largos periodos de glaciación, sequías extremas y catástrofes naturales. La pregunta más interesante es conocer si nos autodestruiremos algún día.
    Un saludo

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  9. Una narración brillante que me ha encantado.

    Una entrada fantástica. Te felicito.

    Un abrazo bien fuerte.

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  10. ¡Hola Antonio! Ser racional, palabra que para algunos habitantes del planeta parece imposible. No sé si tomaremos conciencia que mientras nos adaptamos, destruímos. No es la forma más benigna la que estamos utilizando los seres humanos. Pienso que parte de poder entender que el mundo no es una propiedad exclusiva, sino de todos. Maravillosa exposición como era de esperar de tu parte querido amigo. Un abrazo grande y buena semana.

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  11. Preciosos "hasta el fin de los siglos", amigo Antonio. La racionalidad, esa gran desconocida. Feliz noche.

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  12. Pues meterme en este planeta loco que nos describes, me hizo venir ganas de prepararle alguna ilustración a la idea...Se me ocurrió, por ejemplo, que tal vez aquí estemos caminando invertidos desde siempre, y que tal vez por eso algunas cosas nos salen demasiado al revés! Después de todo, quién dijo que el derecho es estar con los pies sobre la tierra? Tal vez sea un artilugio que encontraron nuestros antepasados para quedar "pegados" al suelo, tal vez la gravedad sea alguna especie de trofeo ganado en un combate interespacial, y antes de obtenerlo usábamos los pies para volar, "pataleando" entre las nubes! Ay, si fuera así, podría, por ejemplo, decirte "Antonio, voy volando para allá, y nos vamos a tomar un cafecito en Piazza Navona, en Roma! Ja! (soñar, no cuesta nada!) Un cálido abrazo, imaginativo amigo!

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  13. Querido amigo, pudiera ser una nueva teoría para descubrir de dónde venimos? :)
    El caso es que tú dominas a la perfección este tema como ya sabemos todos, y además escribes de maravilla.
    Un placer leerte.
    Un fuerte abrazo, querido Antonio.

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