jueves, 24 de marzo de 2016

INDIFERENCIA, DESPRECIO, ODIO, RENCOR

LA LARGA BÚSQUEDA  VII

Antonio Campillo Ruiz
En no pocos casos el odio a una
persona tiene sus raíces en la
estimación involuntaria de
sus virtudes.

Arthur Schopenhauer

Sandra García

   El atardecer se vuelve rojo al paso de las largas filas de “Los Coloraos”. Los tambores repiquetean su sonido, apagados por los paños que, cosidos a las piolas que se ciñen al vaso donde el parche batidor soporta los golpes despiadados del tamborilero, se desgarran en el transcurso del largo tiempo de sonidos y ritmos ensordecedores. Penitentes de ignotos sacrificios, escudriñan sin cesar, a través de los pequeños agujeros de sus capirotes, rostros conocidos entre los miles de espectadores que contemplan su peculiar pasión con el fin de regalar una suculenta merienda a base de mona y huevo con postre de largo caramelo crujiente. No de otra forma se podría soportar el largo recorrido de un desfile que ocupa largas calles de la ciudad.

 Sandra García

   En algunos ojos, que pertenecen a caras desconocidas, es posible observar un retazo de indiferencia que pasó a ser desprecio, alcanzó la categoría de odio y se transformó en rencor. Posiblemente esta sea la culpa de lo que se viene en llamar su penitencia, un desarraigo para con los demás, un complejo mundo que ha minado su comportamiento a la vez que largas galerías de soterrado resentimiento se excavaban en su espíritu. Nada debe existir más grave entre personas que deben convivir y amarse. Sin embargo, un egoísmo confuso que es obligado para quien siente rencor e incomprendido para quien solo  desea vivir, transforma amistad y amor en la piltrafa de una discordia tan innecesaria como inútil pero dañina, dañina y perniciosa.

Sandra García
  
   Buscando con delicada parsimonia y detalle el posible origen de males que atenazan la mente y la arrojan en brazos del rencor, es frecuente encontrar indiferencia, confusión y desconocimiento de hechos que pueden favorecer un transcurrir por la vida sencillo y feliz. ¿Cómo se juzga, pues, lo desconocido y se dicta una sentencia tan dura como maligna y peligrosa?

 Sandra García

   Receptores colaterales de esta iniquidad absorben, sin pretenderlo, el proceso del rencor pero no el motivo del mismo. Con el paso del tiempo, posiblemente, su espíritu se encuentre con un proceso similar al que se asimiló anteriormente. Es entonces cuando sería deseable que sea desterrado porque si se admite puede convertirse en el fracaso de un proceso evolutivo llamado humano. Sin admitir ningún tipo de estadísticas, es frecuente observar que la larga búsqueda de la verdad, la libertad y la justicia para quienes pretenden completar una vida que disfrutarán una sola vez, supone multitud de tropiezos absurdos, idealizados o regidos mediante normas establecidas por quienes jamás han percibido ni la verdad ni la libertad ni la justicia.     

Antono Campillo Ruiz

Es importante visionar la escena a plena pantalla

7 comentarios:

  1. Buenos días Antonio, una semana santa reflexiva como nos adelantas con este post y con esas magníficas imágenes impresionistas, y precioso paso el de los coloraos que me imagino disfrutaste viéndolos ayer miércoles.
    Un abrazo

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    1. Así es, querido amigo Toni, "Los coloraos" poseen una tarde entera para ellos y para los murcianos con miles de cofrades con sus meriendas y caramelos. Puede ser que, precisamente por estas fechas, la reflexión es ficticiamente imaginada pero dura, posiblemente en exceso.
      Un gran abrazo, querido Tponi.

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  2. Una larga búsqueda, amigo Campillo, muy larga. Comprender la estupidez humana empieza a escaparse de mis posibilidades. Le doy la razón a un antiguo amigo que decía que la estupidez humana era tan grande, tanto que era la única especie que marchaba inexorablemente hacia la autodestrucción.
    Un abrazo santo, amigo.

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    1. Sí, Enrique, una búsqueda demasiado larga. Es cierto que la incomprensión, dejadez o estupidez humana posee una magnitud difícilmente mensurable por su inmensidad. A pesar de ello, como siempre hablamos, nunca debemos dejar de buscar una solución que, aplicada por los mismos seres humanos, elimine de sus corazones la ira, la violencia y el desamor.
      Un inmenso abrazo, querido Enrique.

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  3. Un gran artículo con una excelente reflexión.

    Estupendas las imágenes.

    Feliz Semana.

    Un fuerte abrazo.

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    1. Siempre me place saber tu opinión, querida Amalia, sobre aspectos mucho más ingratos que tu prosa o poesía dulces y perfectas. Te deseo unas felices vacaciones.
      Un gran abrazo chillao, querida Amalia

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  4. ¿Y de qué sirve una vida llena de odios? Vacía, planta sin raíz.
    Abrazos, Antonio

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