domingo, 25 de marzo de 2012

CANTAUTOR

LUIS PASTOR

Antonio Campillo Ruiz
                
                                                                                  “La canción de autor puede ser
                                                                                   un vehículo para volver a unir
                                                                                   y sensibilizar a la gente”
                                                                                                      Luis Pastor


   Hubo una época, ni mejor ni peor que la actual, distinta, en la que se trató de limitar el pensamiento. Era tal la torpeza de quien lo proponía, que no distinguía entre el ultraje de obligar al silencio y la libertad para pensar. El silencio era tan denso que se escuchaba.  Muy pocos fueron los que se rebelaron contra la irracionalidad de lo oculto ya que suponía la inminente represión estatal.  

   A pesar de ello, un clamor popular surgió desde la necesidad de aprender, de saber, de entender, cómo podrían ser escuchados. La vivacidad con la que se requería poder expresar lo silenciado durante tantos años no poseía canales de comunicación que fuesen idóneos. Un grupo de poetas que cantaban sus poemas transmitieron sus pensamientos, sus ilusiones, sus anhelos, por todos los lugares en donde existía imaginación y se revitalizaba la esencia de los seres libres. Se llamaron cantautores. Hoy, cuando ya pocos de ellos continúan conservando las raíces que pertenecen a la historia de un pueblo que, como todos, cambia día a día, recordé una crítica, una desilusión, un canto contra los brazos caídos por los muchos desengaños, recordé un poema de Luis Pastor y una de sus canciones.

NOTA: El poema es recitado por el propio Luis Pastor. 




10 comentarios:

  1. Antonio, tengo los ojos llenos de lágrimas, me ha emocionado volver a escuchar a Luis Pastor. Le conocí cuando éramos unos niños, de 10 ó 12 años, es de Berzocana, un pueblín extremeño y se fue a vivir al mío durante una época, y correteábamos jugando libres por las calles del pueblo, porque es primo hermano de una amiga mía.

    Luego aquí en Madrid nos volvimos a encontrar, vivíamos en el mismo barrio, ¡cuántas huelgas apoyamos, cuántas carreras para huir de los grises, cuántos logros fuimos consiguiendo...! qué metas tan hermosas fuimos logramos en torno a dos de los hombres más íntegros que he conocido, Mariano Arroyo, y Julio Pinillos, curas obreros, o curas rojos como los llamaban... pero supieron aunar a muchos de los jóvenes del barrio, paletos venidos de pueblo, pero con un corazón tan grande, que lo dábamos todo por la libertad y las injusticias que veíamos.

    Luis Pastor comenzó a cantar en la parroquia del barrio obrero donde vivíamos. Y una de las alegrías que suele regalar la vida, fue que en mi boda, nos cantó el ¡Himno de la Alegría! en vez de la cursi " Marcha nupcial" Era nuestro grito por la libertad prisionera...¡fue maravilloso!

    Has despertado muchos recuerdos dormidos en mí, amigo Antonio, y todo lo que dice Luis en su poema recitado fue siempre el credo de su vida... un luchador por la libertad y la justicia, además de tener una maravillosa voz.

    Gracias mil, porque he revivido momentos llenos de sentimientos.

    ResponderEliminar
  2. Me has recordado aquella epoca de cantautores que yo vivi en Barcelona. Serrat, Pi de la Serra, Ovidi, Raimon, Llach, etc. Oh temporas!
    A ver si se materializan esas cervezas/aperitivos/comidas/lo que sea. Nosotros estamos de guardia permanente junto a las gallinas. Abrazos.

    ResponderEliminar
  3. Lo mejor del poema es el final, lo de Zapatero a tus zapatos.

    El poema me ha gustado pero, reconocerás conmigo que los cantaautores eran un poco coñazo. Bueno, valieron para un tiempo, tal vez para un rato.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  4. Imperdible. No tiene precio. Quisiera ver como pego el cantautor en la conferencia en mi blog. Simplemente: Excelente.
    Rubén

    ResponderEliminar
  5. Así me parece, Enrique. Es importante no olvidar el largo, y rápido, poema de Luis Pastor.
    Han desaparecido muchos versos que han ayudado de forma responsable a la sociedad española.

    Un fuerte abrazo, amigo Enrique.

    ResponderEliminar
  6. Querida amiga Ángeles, me ha conmovido tu comentario.
    Es una suerte haber vivido una etapa tan rica en ilusiones, trabajos altruistas, interés por la cultura y ayuda, ayuda a personas con recursos y conocimientos muy limitados, estando al lado de amigos que consiguieron que muchas de esas personas despertasen de un letargo que les tuvo atenazadas y silenciadas.
    Uno de los aspectos más importantes de estos trovadores modernos fue despertar el interés y el amor por el saber y la verdad, dos aspectos de la sociedad que se encontraban secuestrados bajo la bota que trato, sin conseguirlo, pisotear la Libertad.
    El poema de Luis recuerda, con una añoranza querida y triste, momentos importantes y espolea una realidad social que se está dejando llevar por una pasividad que empieza a ser insoportable.
    Este es su acierto, no dejarse llevar sólo por los recuerdos sino estar pendiente del presente y futuro.

    Un fuerte abrazo, querida Ángeles.

    ResponderEliminar
  7. No he querido hacer alusión a ninguno en particular excepto, claro, a quien recita un poema que me parece importante para los faltos de memoria y para quienes no saben de la existencia de los trovadores modernos, los cantautores.
    Su pensamiento sigue siendo vivo.
    El ágape será preparado con amor y consumido con gula.

    Un abrazo, Mariano.

    ResponderEliminar
  8. Bien, serían un coñazo para ti.

    Un abrazo, elpresley.

    ResponderEliminar
  9. Me alegro de que te haya gustado el poema a pesar de lo rápido que está recitado.
    Es un buen documento y su validez es tan válida para el recuerdo como para la actualidad.
    Te escribo un mail y hablamos.

    Un Abrazo, Rubén.

    ResponderEliminar