AHORA, SALGAN A LA CALLE Y
CONVÉNZANME
Circunstancias sin
precedentes durante los años en los que la guerra fría entre las dos
concepciones de la sociedad se encontraba en pleno auge, motivaron multitud de
experiencias que, posteriormente, han decidido el trazo a seguir por la sociedad
actual. Alguien podría realizar una pregunta que se sugiere como obvia: pero…
¿qué sociedad tenemos, si poseemos una inmensa crisis de todos los factores que
son sus puntales imprescindibles? La respuesta también es obvia: no se llega a
este estado en unos pocos años. Y así es, se llega por medio de unas doctrinas
que han ido inyectándose en la sociedad de forma experimental, creyendo que las
teorías superarán la jungla que ellas mismas abren. Existe una teoría, aplicada
en este momento en la sociedad occidental, que es la que motiva este caos
económico y social: La doctrina del shock. Para las personas profesionales y
trabajadores de niveles medio y bajo es la gran estafa de la política que el
famosos Grupo de Chicago, aceptando y ampliando las teorías económicas de
Milton Friedman, ha experimentado e introducido en la economía mundial.
Antonio
Campillo Ruiz
Tratar de explicar
la Historia Contemporánea de los últimos cuarenta años es tan complejo como
rehacer la de miles de años a través de restos fosilizados. Su estudio posee un
gran paralelismo: en ambos casos los estudiosos de la Historia no han vivido muchos
de los hechos que tratan de descubrir, relatar o simplemente comentar. Si bien,
en el primer caso, sólo aquellas personas con una edad cronológica menor de
cincuenta años nunca han tenido contacto directo con los sucesos acaecidos, en
el segundo ningún investigador ha estado presente cuando se produjeron los acontecimientos
que se pretenden recomponer. Esta mínima ventaja que proporciona vivir los eventos
e incluso, participar en muchos de ellos, unido al trabajo de reordenar y
desechar las falsas noticias que se proporcionan por unos medios potentísimos
en la sociedad actual, es de una importancia decisiva para comprender la
Historia actual.
Circunstancias sin
precedentes durante los años en los que la guerra fría entre las dos
concepciones de la sociedad se encontraba en pleno auge, motivaron multitud de
experiencias que, posteriormente, han decidido el trazo a seguir por la sociedad
actual. Alguien podría realizar una pregunta que se sugiere como obvia: pero…
¿qué sociedad tenemos, si poseemos una inmensa crisis de todos los factores que
son sus puntales imprescindibles? La respuesta también es obvia: no se llega a
este estado en unos pocos años. Y así es, se llega por medio de unas doctrinas
que han ido inyectándose en la sociedad de forma experimental, creyendo que las
teorías superarán la jungla que ellas mismas abren. Existe una teoría, aplicada
en este momento en la sociedad occidental, que es la que motiva este caos
económico y social: La doctrina del shock. Para las personas profesionales y
trabajadores de niveles medio y bajo es la gran estafa de la política que el
famosos Grupo de Chicago, aceptando y ampliando las teorías económicas de
Milton Friedman, ha experimentado e introducido en la economía mundial.
Teniendo en cuenta
los resultados de las experiencias del Dr. Ewan Cameron, psiquiatra
especializado en la limpieza de recuerdos de la mente e incluso de sueños e
ilusiones mediante shock, que serían empleadas como arma contra el que fue
siempre hipotético enemigo, el Grupo de Chicago planteó probar sus teorías tras
un shock traumático en una sociedad completa. La primera experiencia se llevó a
cabo con Chile, cuando Salvador Allende era su Presidente. Tras una campaña
instigada, pagada y materializada por la CIA y el que, posteriormente, fue Premio
Nobel de la Paz, Henry Kissinger, se produjo el shock insuperable de un golpe
de estado muy cruento, durante y después de él. El general Pinochet abrazó la
teoría económica de Friedman y privatizó, vendió, especuló, y ayudo a todos
aquellos que eran poderosos y aumentaron su poder, mientras el pueblo se
convirtió en mero sostenedor de aquellos que eran sus represores. En América
del Sur, esta política y sus resultados corrió hasta Argentina, en la que
Videla y sus generales, derrocaron al gobierno democrático, llegando incluso a Uruguay.
Lo que sucedió en Argentina fue, quizás, más catastrófico que en Chile.
En ese tiempo, apareció una íntima amiga de Pinochet en la
escena política, de un país democrático, Margaret Thatcher. Admiradora, también,
de la política económica de Friedman y el Grupo de Chicago, de la mano de
Fiedrich von Hayek. No se atrevió a desarrollar esta política sino con mucha
suavidad ya que no se había experimentado en países democráticos, solo las
dictaduras eran las zonas experimentales. Pero, tras la guerra de Las Malvinas, se produjo un shock social suficientemente impactante: ganó las elecciones y aplicó
brutalmente la doctrina que el shock guerrero le aportó. Una conjunción peculiar
favoreció, todavía más, la experimentación de la política económica de Friedman
en los países anglosajones: Ronald Reagan gana las elecciones en EEUU y se suma
a Thatcher entre los mandatarios que tenían cerca a Friedman.
En este caso, de la mano de Donald Rumsfeld, defensor e intérprete libre y duro de su política económica y materia gris, a través de los cargos que ocupó, en los gobiernos de Richard Nixon y Gerald Ford. Rumsfeld fue el poder en la sombra y planificador anglosajón de la doctrina del shock. Su Proyecto para un Nuevo Siglo Americano lo puso en práctica cuando George W. Bush le nombró Secretario de Defensa. Las guerras de Afganistán e Irak, con una brutal aplicación de la doctrina del shock han llegado a nuestros días. Su envite al Pentágono el día 10 de septiembre de 2001, coincidió con los atentados del día siguiente al World Trade Centrel y Pentágono. Fueron los impactos que provocaron un shock suficientemente grande para que, al poco tiempo, se produjesen un cúmulo de catástrofes financieras que han desembocado en el momento actual.
En ese tiempo, apareció una íntima amiga de Pinochet en la
escena política, de un país democrático, Margaret Thatcher. Admiradora, también,
de la política económica de Friedman y el Grupo de Chicago, de la mano de
Fiedrich von Hayek. No se atrevió a desarrollar esta política sino con mucha
suavidad ya que no se había experimentado en países democráticos, solo las
dictaduras eran las zonas experimentales. Pero, tras la guerra de Las Malvinas, se produjo un shock social suficientemente impactante: ganó las elecciones y aplicó
brutalmente la doctrina que el shock guerrero le aportó. Una conjunción peculiar
favoreció, todavía más, la experimentación de la política económica de Friedman
en los países anglosajones: Ronald Reagan gana las elecciones en EEUU y se suma
a Thatcher entre los mandatarios que tenían cerca a Friedman. En este caso, de la mano de Donald Rumsfeld, defensor e intérprete libre y duro de su política económica y materia gris, a través de los cargos que ocupó, en los gobiernos de Richard Nixon y Gerald Ford. Rumsfeld fue el poder en la sombra y planificador anglosajón de la doctrina del shock. Su Proyecto para un Nuevo Siglo Americano lo puso en práctica cuando George W. Bush le nombró Secretario de Defensa. Las guerras de Afganistán e Irak, con una brutal aplicación de la doctrina del shock han llegado a nuestros días. Su envite al Pentágono el día 10 de septiembre de 2001, coincidió con los atentados del día siguiente al World Trade Centrel y Pentágono. Fueron los impactos que provocaron un shock suficientemente grande para que, al poco tiempo, se produjesen un cúmulo de catástrofes financieras que han desembocado en el momento actual.
Franklin D.
Roosevelt, enemigo a ultranza de las teorías de Milton Friedman, Premio Nobel
de Economía, aplicó una política totalmente diferente en la que el Estado
potenció todo tipo de empresas e industrias estatales.
Se dice que en reuniones que mantenía con los agentes sociales y los sindicatos, planificaban y consensuaban en secreto políticas sociales que hicieron un enorme bien a EEUU. Tras las reuniones, se dirigía a los sindicatos y les decía: “Ahora, ¡salgan a la calle y convénzanme!” Margaret Thatcher ganó las elecciones con un programa que propugnaba: recortar el gasto público, reducir las tasas de impuestos, privatización de las empresas estatales, desregularización de la industria y una estable y moderada política monetaria para reducir la inflación. A los tres años, el número de desempleados era el doble que al inicio de la legislatura. ¿Les recuerda algo?
Se dice que en reuniones que mantenía con los agentes sociales y los sindicatos, planificaban y consensuaban en secreto políticas sociales que hicieron un enorme bien a EEUU. Tras las reuniones, se dirigía a los sindicatos y les decía: “Ahora, ¡salgan a la calle y convénzanme!” Margaret Thatcher ganó las elecciones con un programa que propugnaba: recortar el gasto público, reducir las tasas de impuestos, privatización de las empresas estatales, desregularización de la industria y una estable y moderada política monetaria para reducir la inflación. A los tres años, el número de desempleados era el doble que al inicio de la legislatura. ¿Les recuerda algo?
NOTA IMPORTANTE: Como siempre, la importancia del documental es
crucial y posee unas imágenes que no muchas personas han podido visionar. Adjunto
dos versiones, una doblada a español y otra original subtitulada en español.
Esta última está formada por seis capítulos enlazados consecutivamente. Pueden
visionarse uno a uno abriendo el primero y llevando el cursor de visión hasta
casi el final. Al acabar un capítulo, automáticamente, continúa el siguiente.
Es importante visionar el documental a plena
pantalla
Es importante visionar el documental a plena
pantalla







































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