viernes, 21 de diciembre de 2018

MAESTRÍA Y ARTE EN MINIATURA II


CANTAR DE CANTARES

Antonio Campillo Ruiz


   Cuando Salomón sublimaba el amor, extendía por entre los papiros miles de palabras que los amantes comparaban con sus experiencias. Se recreaban asimilando los diferentes perfumes y diversos olores expandidos por los textos y por su propio entorno. Sublimar lo inmaterial y hacerlo realidad solo podía transformarlo un hombre entre los hombres, señalado y eminente entre todos y más excelente que entre muchos.

Enséñame, amado de mi alma,
dónde apacientas, dónde sesteas
al mediodía, porque seré yo
descarriada entre los ganados
de tus compañeros.


   Amada entre las amadas, mujer que engendra el amor, se embellece con encendidas mejillas y perlas en su altivo cuello, cual torre de marfil. En sus bellos y apetecibles pechos, cual cabritos mellizos que pacen entre azucenas, los ungüentos de mirra crearán un lecho para que descanse la cabeza del amado.

¡Ay, cuán hermosa, amiga
mía, eres tú, cuán hermosa
con tus ojos de paloma!


   El ciprés y el cedro forman las grandes vigas de la casa que los amantes morarán por siempre, mientras, el rocío de la noche hace caer el dulce vapor perfumado que se ha obtenido de la fusión de las rosas del campo y los nardos de los valles. El entorno de la casa debe estar pleno de capullos desmenuzados de flores, higueras que dan pequeños higos dulces y racimos de vid que proporcionan el mosto para un vino igual a la ambrosía embriagadora que los unirá.

Salid y ved, hijas de Sión,
al rey Salomón con la corona
con que le coronó su madre
en el día de su desposorio
y en el día de la alegría de su corazón.


   El cabello de la amada se ondula al aire y se dirige al monte, por entre los cachos de granada de las sienes, como el rebaño de cabras que, cual mechones negros, forman veredas como el azabache. El amado no se marchará hasta que sople el día y huyan las sombras al monte de la mirra y el incienso.

Robaste mi corazón,
   hermana mía, esposa,
robaste mi corazón con
uno de los tus ojos,
con un sartal de tu cuello.
Panal que destilan tus
labios, esposa, miel y leche
hay en tu lengua,
y el olor de tus vestidos,
como el olor del incienso.


   Inmensos huertos de granados en flor, juncia olorosa y plantas silvestres, envuelven a los amados en un prado verde y coloreado por miles de flores que componen parte de la realidad sublimable. Absorbiendo la dulce miel del panal, bebiendo vino fuerte con agua, embriagándose de olores y perfumes, buscándose y abrazándose, sus ánimas se entrelazan y separan reencontrándose y amándose.

Ponme como sello sobre tu corazón
como sello sobre tu brazo
porque el amor es fuerte como la muerte,
duros como el infierno son los celos,
las sus brasas son brasas de fuego
encendido vehementísimas.

Antonio Campillo Ruiz



sábado, 8 de diciembre de 2018

NICOLÁS DE MAYA “EDÉN”


 EL CUERPO, EL DOLOR, EL PLACER

Antonio Campillo Ruiz

Nicolás de Maya

   Un cambio significativo se viene produciendo en el arte moderno. La apreciación de lo aparentemente extravagante o deformado por la visión conjunta de diferentes puntos de vista a la vez, en Nicolás de Maya, Cehegín, Murcia, 1968, se transforma en un estudio de humanos y cosas pertenecientes a su “Edén” particular, nuestro entorno, nuestra vida, nuestro cuerpo, nuestras sensaciones como autor y espectador/interpretador de lo percibido pero no pintado: el dolor y el placer. No sin estas emociones intangibles, podríamos comprender un mundo en el que cuerpo y su impacto como protagonista se retuerce, se describe minuciosamente y se localizan lugares en los que se produce alguno de esos inmensos dolores, algún placer perseguido y rechazado.

Nicolás de Maya 

   En un espacio tan bello como preciso para realizar esta exposición, al pasear entre lo sentido, apreciamos como, las partes o el todo de un cuerpo humano, nos enseñan su fisiología y, de ella, lo sentido en cada momento, lo dilucidado como diagnóstico escrito en aquellos lugares en los que dolor y placer se entremezclan, se funden en una inacabable conjunción que traslada a autor, obra y espectador a un mundo diferente del que viven. Les traslada a un Edén en el que vida y muerte no existen, sólo poseen una naturaleza propia: los gestos, letras y números, con  los que se escriben la expresión que podríamos poseer fuera de ese entorno etéreo y sublime.

Nicolás de Maya 

   Punzantes hierros duelen hasta en las cosas. Tensiones inenarrables ejercen en el cuerpo humano tal cúmulo de aspectos que podrían copiarse para estirar, tensar, recolocar músculos y huesos, pasiones y sensaciones, placeres y dolores. No de otra forma el cuerpo humano será capaz de delimitar sus posibilidades en cualesquiera de las facetas en las que interviene de forma decisiva y única. Un mundo de formas perfectas y manos apretadas, locuras transformadas en emisión y captación de todas las posibilidades de seres atormentados pero vivos, deseosos de alcanzar todo lo que un autor quiere para ellos, para sus criaturas y para todos los que admiran los momentos creados por sus pinceles, maderas, yerros, escayolas…, y, vigilados por multitud de ojos inquietantes que perciben el mínimo gesto, la mayor ilusión, la plena verdad de una conjunción existente y poco desarrollada: el placer y el dolor.

Antonio Campìllo Ruiz       




sábado, 1 de diciembre de 2018

EL FUTURO QUE PASÓ II


LA LARGA BÚSQUEDA  XV            

Antonio Campillo Ruiz


   A lo largo de la historia de la evolución, el hombre, con el devenir de acontecimientos que en todo momento lo han superado en general,  como ser decidido a enfrentarse con un futuro que ha estado mezclado con el presente y que jamás ha dado paso a un pasado inexistente, ha procurado adaptarse a hechos o casuísticas que han estado íntimamente asociadas a los largos procesos de formación y cambio del lugar que ha habitado, bien por ser fenómenos a los que no ha podido hacer frente, como han podido ser los procesos meteorológicos, físicos o bien los acontecimientos sociales que no ha podido superar debido a la naturaleza humana en sí misma. ¿No ha querido enfrentarse a ellos? No siempre, es de suponer que casi nunca. A pesr de ello, siempre ha habido quien ha obtenido beneficios. ¿Cómo? Pues previendo o teniendo una capacidad de previsión tan inmediata como el propio suceso.


   En el momento actual, tan difícil como cualquier otro, los acontecimientos que influyen en los aspectos sociales de los que depende el hombre, poseen una característica no conocida anteriormente. Esto siempre ha sucedido así, aunque el estudio del pasado nos impide apreciar, en toda su extensión, las causa o efectos que han influido en las etapas a estudiar. Así pues, en la actualidad, los sucesos por llegar ejercen, como ha sucedido siempre, repito, un estado de ansiedad por conocer: a) Cuáles pueden ser las transformaciones, y, b) Qué va a suceder cuando se produzcan. Bien, cuáles pueden ser, suelen predecirse. Qué va a suceder, depende de nosotros. Como siempre que se establece un paradigma complejo con relación al tiempo o espacio, aparecen preguntas mal formuladas. La cuestión no es ¿qué va a suceder? La pregunta correcta a un hecho incontrovertible será: ¿qué vamos a hacer cuando se produzca puesto que el suceso en sí mismo no podemos evitarlo?


   Y ahí, ahí reside el futuro que está pasando a una velocidad de vértigo. Quedar quieto esperando comprender los sucesos que vendrán es una niñatería que muchos gritan con gran alharaca y convencen a quienes no poseen capacidad para poder discernir ni lo que son ni para qué están en esta sociedad, creada por el hombre para el hombre. Cuando llegue el suceso, que ya pertenecerá al pasado, los medios que se dispongan para superarlo serán tan obsoletos como el tiempo: el futuro ya pasó por él y es otro presente en evolución constante.


   Pues, ¿qué se tendría que hacer ante un presente que no existe y un futuro que avanza creando pasados irrepetibles y de nula operatividad? Compleja pregunta. Compleja pero, posiblemente, con varias soluciones. Una de ellas podría tratarse de la gran importancia que posee y ha poseído a lo largo del tiempo para el hombre el saber. La capacidad para comprender y dilucidar soluciones teóricas puede ser más o menos certera pero, es una solución. La formación es un proceso lento, demasiado lento para el veloz avance de acontecimientos que se producen alrededor de quien está adquiriendo conocimientos. Sin embargo, cuando el saber se cimenta con fortaleza sobre un estrato de formación, por lo general, el saber se construye posteriormente con facilidad y velocidad. Así pues, poseemos ya uno de los factores esenciales para adquirir, precisamente, los aspectos inequívocamente necesarios para poder enfrentarse a un cuasi pasado que acaba de ser futuro: la formación. Como en un edificio, los cimientos son esenciales pero no son visibles, nadie se preocupa demasiado por ellos excepto quien los ha diseñado y ese diseño es la base fundamental para que la totalidad de lo construido permanezca y perdure en el tiempo.


   Esta es la segunda gran cuestión: ¿Lo aprendido, va a perdurar? Pues lo aprendido, posiblemente no. Lo “aprehendido” tiene muchas posibilidades de permanecer inalterable por tiempo suficiente como para poder alcanzar, no al futuro pero, posiblemente, sí al presente, sin tener que pervivir con el pasado que ya es inútil y permanece inane derruyéndose constantemente. Por tanto, la cimentación es fundamental para que, la adaptación a un proceso en curso veloz de cambio se produzca con algunas garantías de eficacia y eficiencia. Si a este proceso añadimos unas gotas de proyectos a realizar para que la readaptación, constante en el ser humano, sea de la índole que sea, es decir, lo que nos hemos planteado hacer ante un acontecimiento como el que se produce a nuestro alrededor sin previo aviso, es posible, sólo posible que podamos superar tanto la velocidad con la que se producen los acontecimientos como los cambios, impredecibles y complejos, que se derivan de ella.



   De no ser así, el estancamiento, la imprevisibilidad, el fracaso y posiblemente la desaparición de muchos de los procesos en marcha en un futuro que, basado en el pasado, jamás puede avanzar, es un hecho tan irremediable como inmediato. Debemos construir nuestro edificio con unos cimientos que sean dúctiles y maleables pero duros y eficaces porque, en ellos recae la responsabilidad de la suerte de todo lo que aparece en el presente y que ha sido futuro hace escaso tiempo. Nuestra capacidad para dilucidar el posible futuro ha superado la prueba de fuego de la adaptación.

Antonio Campillo Ruiz



lunes, 26 de noviembre de 2018

MAESTRÍA Y ARTE EN MINIATURA I


MINIADO: UN PASEO EN DIRECTO

Antonio Campillo Ruiz


   Jamás pensaron Jean de Poucelle, Jaquemart de Hesdin, los hermanos Limbourgni, maestros franceses y flamencos, ni siquiera el  pintor toscano Simone Martini, entre un gran elenco de miniaturistas prodigiosamente detallistas y cuidadosos con la representación de la “nueva tecnología de la imagen” para enseñar y adoctrinar a miles de personas analfabetas, que sus miniaturas serían admiradas a lo largo de los siglos, que les copiarían como maestros y seguirían, con el tiempo, su ímproba obra y, por fin, que en la actualidad, el asombro por cualquier códice caligráfico, rollo o libro enriquecido con la delicada belleza de la primera letra que empieza un capítulo o la descripción de un suceso, complejo de comprender con sólo leerlo, serían la admiración de quienes tienen la suerte de poder asombrarse con la perfección de las imágenes realizadas en miniatura.


   Desde el siglo V, el arte de dibujar, pintar y representar objetos delicadamente trabajados en los libros manuscritos que, en general, han reflejado en su contenido aspectos históricos, costumbristas o tradicionales del momento en el que fueron confeccionados, a la vez que, ante la falta de distribución puesto que no existía la imprenta en Europa y los llamados países civilizados, la duplicación de un libro miniado suponía, a veces, el trabajo de autores anónimos que dedicaban su vida a completar uno solo de estos ejemplares. Además, muchos de ellos debían ser traducidos de idiomas indescifrables, incluso para los propios amanuenses. Por ello, un grupo muy numeroso de personas aportaron su maestría para que sus conciudadanos pudiesen aprender, estudiar y saber, tanto acontecimientos históricos como doctrinas eclesiásticas, una de las razones más importantes de la confección de estas obras de arte.


   Las Glosas Silenses y Emilianenses se cree que son los primeros documentos escritos de la Lengua Castellana así como Comentarios al Apocalipsis del Beato de Santo Toribio de Liébana, sin menoscabar los descubrimientos de San Millán de la Cogolla y lo que ha supuesto para el inicio de nuestro idioma en común. Sin embargo, muchos han sido los manuscritos miniados de países en donde la cultura y el progreso de los diferentes estilos arquitectónicos, en las grandes catedrales y monasterios, han sido pioneros. Francia, Inglaterra, Flades, fueron las naciones que iniciaron este medio de conservar y enseñar el saber, viniese de donde viniese pero, preferentemente, de historias y textos religiosos católicos.


   A pesar del supuesto beneficio de este método para extender doctrinas y hechos históricos, no todos tenían acceso, ni cuando se inició su confección ni en el momento actual, a un libro miniado realizado con la técnica, compleja y muy precisa, del maestro decorador. Tintas, sus secretos para perdurar en el tiempo y poseer una delicadeza decorativa excepcional, adiciones de panes de oro con la compleja técnica del rojo inglés y su exacta medida y acople con las imágenes miniaturizadas, eran premisas que encarecían, dilatándose su inaccesibilidad dineraria en el tiempo hasta la actualidad, los textos como objetos de una complejidad de confección no apta para quienes no poseen medios para obtenerlos. Así, a pesar de los pocos ejemplares que existían de los manuscritos miniados, eran acaparados por poderosos señores que poseían bibliotecas y, guerra tras guerra, han ido desapareciendo aunque, por fortuna, existen todavía muchos originales.


   Tanto las imágenes que se encuentran en este texto como las que se han montado en la película pertenecen a “cuasi originales” actuales que comparten mi biblioteca personal con otros muchos libros sencillos pero no menos importantes. Nada que exponer sino que ninguna de la fotografías son iguales a los originales. El punto de vista, encuadre, color, etc., son diferentes y no se pretende, con esta serie, sino exponer unas miniaturas que por su colorido, composición, aplicación de panes de metales preciosos y otras peculiaridades son tan bellas que comparto con los lectores, como si la maestría con la que se han confeccionado se las enseñase en directo, 
Antonio Campillo Ruiz     



lunes, 19 de noviembre de 2018

NUEVO CONTADOR


PUES SÍ, DACTYLIOTHECA HA ALCANZADO MÁS DE UN MILLÓN DE VISITAS

Antonio Campillo Ruiz


   Alcanzar una meta siempre es satisfactorio. Sin embargo, alcanzar la cifra de un millón de lectores no es una meta, es un número que se aprecia como especial, diferente del 999.999, que es incluso más bonito. Aniversarios, fechas significadas, cumpleaños, etc., poseen una peculiar forma de ser apreciados. Y, cómo no, que hayan leído tus publicaciones un millón de personas siendo un aprendiz, es, no un éxito, sino un milagro. No cabe duda de que sin la inigualable colaboración de MARÍA LUISA ARNAIZ
no habría sido posible que este momento llegase: escribió con imaginación y firme pulso bastantes publicaciones en DACTYLIOTHECA durante una etapa anterior a la creación de su propio blog FULVA LUX. Además, es muy satisfactorio para mí que este primer millón de buenos y pacientes amigos que han leído lo desgranado en el blog, haya sido alcanzado coincidiendo con una publicación de Astronomía, una de mis pasiones, a pesar de estar sometido a una continua evolución por la velocidad a la que avanza esta bella parte de la Ciencia. “Las nebulosas…” Allí donde nace la belleza… de una estrella, la razón de una investigación sobre su tamaño, luz, distancia a ella desde nuestra pequeña y hermosa Tierra… Un lujo que haya coincidido este pequeño evento con la publicación. Por supuesto sin menospreciar a muchas otras “Etiquetas” que me son muy queridas: “Conversaciones con mi hija Laura”, “De Re Curiosa”, “Cine de verano”, “Preposiciones”, “Heliotropos”, “Maravillosa Naturaleza”, “La larga búsqueda” y un suficiente etcétera que todos conocéis.  


 



 






   Por supuesto que es satisfactorio pero, ¿qué supone para mi lento quehacer compartido con todos vosotros? Una gran satisfacción. ¿Y qué supone con respecto a los habitantes de nuestro querido planeta Tierra?, una pipitaña… Somos unos 8.000.000.000, ¡ocho mil millones de habitantes! ¡Qué barbaridad! Pues claro que sí, excepto los habitantes de Swazilandia, cuyo idioma no conozco, me gustaría que me hubiesen leído el resto de seres humanos, incluidos los Bosquimanos. Pero, ¡Ay!, somos pobres en tantas cosas que cuando observamos la cifra de un uno con seis ceros detrás, creemos que hemos alcanzado el cielo. ¡Oye…! Y posiblemente lo hayamos alcanzado: a pesar de haber pasado por baches duros que han llegado a durar más de dos años sin publicar nada, sin necesidad de contables que nos hagan las cuentas de lo ganado porque no lo hemos hecho por interés, dando siempre lo que tienes, lo que sabes, lo que puedes inducir a estudiar, lo mejor de ti sin trabas ni dificultades para que todos los lectores se sirvan de tu trabajo, porque ha sido realizado con gusto, dedicación y amor para con todos… Esa, esa sí que es una satisfacción.


   Pues bueno, mis queridos lectores, no me pongo la medalla porque ni la tengo ni la quiero, sólo deseo que este medio de comunicación, para mí mucho mejor que algunos, oficializados, que dependen del chismorreo para poder existir, sin publicidad, sin recompensa crematística, pueda seguir caminando por este espacio cibernético en el que no todo es malo ni bueno, es lo bonancible que deseamos y proporciona un medio en el que podemos expresar, libremente por supuesto, ideas, teorías y creaciones sobre todos los temas del pensamiento humano. Mi agradecimiento a quienes habéis hecho posible que este día sea un aniversario de cifras.

Antonio Campillo Ruiz



jueves, 15 de noviembre de 2018

DONDE SE RENUEVA LA BELLEZA


¿QUÉ Y CÓMO SON LAS NEBULOSAS?

Antonio Campillo Ruiz


   En muchas ocasiones, los humanos estamos a la defensiva de palabras que nos producen, cuanto menos, desconocimiento y un cierto rictus de incredulidad o desconfianza. De entre ellas, la palabra “nebulosa”, que posee una raíz tan sencilla como conocida, “nubes”, no son sino sencillas nubes gigantescas que poseen unas extrañas formas en determinadas galaxias del Universo, tanto cercano como exterior. Su composición química es tan sencilla como las conocidas nubes de nuestro planeta pero con gases diferentes: Hidrógeno, Helio, diversos elementos sencillos y un conglomerado de polvo estelar. De la combinación de estos gases y el polvo estelar nacen las estrellas por medio de una condensación y agregación de la materia antedicha. Así, podemos expresar con gran sencillez lo que es una nebulosa: Una nube estelar de gran tamaño, formada por varios elementos químicos sencillos y polvo estelar, materia con la que, por medio de un proceso de condensación, se forman las estrellas”. Veamos alguna de ellas y comprobaremos que sus formas y concentración de gases son diferentes y generan procesos diferenciados según la galaxia en la que se encuentran, generalmente las espirales irregulares.

NGC 6188: Los Dragones de Ara

 Tian Lee

   Las formas oscuras con bordes brillantes que se abren paso a través de la polvorienta NGC 6188 tienen decenas de años luz. La nebulosa de emisión se encuentra cerca del borde de una gran nube molecular oscura en la constelación austral Ara, a unos 4.000 años luz de distancia. Nacidas en esa región hace apenas unos millones de años, las estrellas jóvenes y masivas de la asociación Ara OB1 incrustadas, esculpen las formas fantásticas y potencian el brillo nebular con los vientos estelares y la intensa radiación ultravioleta. La reciente formación de estrellas, probablemente, fue provocada por los vientos y las explosiones de supernovas, pertenecientes a generaciones anteriores de estrellas masivas, que barrieron y comprimieron el gas molecular. Con los datos de imagen del Observatorio Chilescope, se usó una paleta Hubble de color falso para crear esta magnífica imagen de campo amplio y muestra la emisión de átomos de azufre, hidrógeno y oxígeno en tonos rojo, verde y azul. El campo de visión abarca aproximadamente cuatro lunas llenas, que corresponden a unos 150 años luz de la distancia estimada a NGC 6188.

NGC 1499: La Nebulosa De California

Bray Falls

   Incluso hay una California en el espacio. Se encuentra a la deriva en el Brazo de Orión de la Galaxia espiral Vía Láctea, nuestra galaxia.  Esta nube cósmica viaja al azar y refleja el contorno de California en la costa oeste de los Estados Unidos. Nuestro propio Sol también se encuentra dentro del Brazo de Orión de la Vía Láctea, a solo unos 1.500 años luz de la Nebulosa de California. También conocida como NGC 1499, la nebulosa de emisión clásica tiene una duración de alrededor de 100 años luz. En la imagen mostrada, el brillo más intenso de la Nebulosa de California es debido a la luz roja, característica de los átomos de hidrógeno que se recombinan con los electrones perdidos durante mucho tiempo y que fueron eliminados, ionizados, por la luz energética de las estrellas. La estrella más probable que proporciona la luz estelar energética que ioniza gran parte del gas nebular es el brillante, caliente y azulado Xi Persei, justo a la derecha de la nebulosa. Como objetivo habitual de los astrofotógrafos, la Nebulosa de California puede verse con un telescopio de campo ancho bajo un cielo oscuro hacia la constelación de Perseo, no lejos de las Pléyades.

IC 4592: La Nebulosa de Reflexión de la Cabeza de Caballo Azul

Mario Cogo

   ¿Apreciamos la cabeza del caballo? Lo que están viendo no es la famosa nebulosa Cabeza de Caballo hacia Orión, sino una nebulosa más débil que solo toma una forma familiar con imágenes más profundas. La parte principal del complejo de nubes moleculares aquí fotografiadas es una nebulosa de reflexión, catalogada como IC 4592. Las nebulosas de reflexión en realidad están formadas por un polvo muy fino que normalmente parece oscuro pero puede verse bastante azul al reflejar la luz de las estrellas energéticas cercanas. En este caso, la fuente de gran parte de la luz reflejada es una estrella en el ojo del caballo. Esa estrella es parte de Nu Scorpii, uno de los sistemas estelares más brillantes, hacia la constelación del Escorpión (Scorpius). Una segunda nebulosa de reflexión denominada IC 4601 es visible rodeando dos estrellas a la derecha del centro de la imagen.

IC 59 y IC 63 en Casiopea


Ken Crawford (Rancho Del Sol Obs)

   Estos bordes brillantes y formas fluidas se ven fantasmales en una escala cósmica. En una vista telescópica hacia la constelación de Casiopea, el colorido paisaje (con zoom), presenta las nubes IC 59 (izquierda) barridas hacia atrás, con forma de cometa (izquierda) e IC 63. A unos 600 años luz de distancia, las nubes no son realmente fantasmas, pero están desapareciendo lentamente bajo la influencia de la radiación energética de la estrella caliente y luminosa Gamma Cas. Gamma Cas se encuentra físicamente a solo 3 a 4 años luz de las nebulosas, justo en el borde superior derecho del marco. Un poco más cerca de Gamma Cas, la IC 63 está dominada por la luz roja H-alfa emitida en forma de átomos de hidrógeno ionizados por la radiación ultravioleta de la estrella que se recombinan con los electrones. Más lejos de la estrella, el IC 59 muestra proporcionalmente, menos emisión de H-alfa pero más del tinte azul característico de la luz de la estrella reflejada en el polvo. El campo de visión abarca aproximadamente 1 grado o 10 años luz a la distancia estimada de Gamma Cas.

Antonio Campillo Ruiz