domingo, 9 de mayo de 2010

MEDITACIÓN



FARISEOS.

Antonio Campillo Ruiz

“A las insolencias reaccionarias de la iglesia católica hay que responder con la insolencia de la inteligencia viva, del buen sentido, de la palabra responsable. No podemos permitir que la verdad sea ofendida todos los días por presuntos representantes de Dios en la Tierra a los que en realidad sólo les interesa el poder.”
                                                                        
                                                                            José Saramago

   El judaísmo es la religión que aportó el tronco común de los otros dos grandes movimientos religiosos monoteístas: el cristianismo y el islamismo. Las tres religiones se caracterizan por poseer todas las propiedades inherentes a los movimientos dogmáticos y, por supuesto, similares virtudes y defectos, siendo a su vez coincidentes en el brote de diferentes sectas entre sus fieles, lo que confirma la lucha por el poder y la vuelta a los orígenes. A ello hay que añadir, el  absurdo e irreflexivo odio entre sus creyentes, alimentado tan solo por una cuestión de poder, bien se llame Reconquista en España o Cruzadas en Europa, bien apropiación de Palestina después del Holocausto.

   Hoy daré mi opinión sobre la Iglesia Católica. Creo que el catolicismo, en cuyo seno han crecido sectas hiperfundamentalistas, es una de las doctrinas cristianas con mayor poder en la Historia. Y digo con mayor poder y no con mayor número de practicantes y seguidores. Es la más fastuosa, lujosa y  aparatosa de entre todo el conjunto de grupos cristianos y, por supuesto, contiene las creencias en un único dios intransigente, excluyente y cruel desde que San Pablo inventó el cristianismo.

   Durante el estudio de la asignatura de Religión nos decían, con mucha frecuencia una palabra que hacía alusión a personas: fariseo. Como nos explicaban muy mal el sentido real de las cosas, muchos no entendíamos muy bien quiénes eran dichos personajes. Aprendimos la palabra no sin tener un cierto interés en saber algo más de ella. Con el tiempo averigüé que la consideración favorable o desfavorable acerca de tales personas dependía del punto de vista de unos autores u otros. En el Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, y esta institución tampoco se libra de concepciones injustas mal que le pese, se dice:

Fariseo (Del lat. pharisaeus, este del arameo perisayya, y este del hebr. perusim, separados [de los demás]).

   1. m. Entre los judíos, miembro de una secta que afectaba rigor y austeridad, pero eludía los preceptos de la ley, y, sobre todo, su espíritu.

aunque, de forma habitual, es la segunda acepción la que se emplea para definirlos:

   2. m. Hombre hipócrita.

   Me sorprendió el engaño al que nos habían sometido tan tempranamente: los fariseos formaban una de las muchas sectas del judaísmo junto con la de los saduceos, la de los esenios o la de los zelotas, de las cuales no nos hablaban. Las interpretaciones subjetivas y parciales provienen de la interpretación de los llamados textos sagrados y del choque entre diferentes pensamientos judaicos, en el mejor de los casos, pues no se puede ignorar que la explicación interesada sobre un concepto, repetida una y mil veces, conforma los estereotipos. Por ello creo que, desde el inicio del cristianismo, la relación fariseo-hipocresía ha sido un cliché constante que ha llegado a nuestros días.

   Bien, pues siguiendo la lectura del Nuevo Testamento, y después de soportar tantas falacias y falsas interpretaciones, quiero expresar mi opinión a tenor de los hechos que acontecen de forma cotidiana. La iglesia católica exige parte de los impuestos a los católicos españoles, sean católicos por convicción o por convencionalismo social, practicantes o no, y además intenta doblegar al Gobierno con el fin de que aporte mayores cantidades para su magna obra y su inmenso patrimonio. Baste como ejemplo el que la exención de impuestos de que goza la Iglesia Católica le ahorraba estos años atrás unos setecientos cincuenta millones de euros anuales.

   Dado que a veces solicita los impuestos para aquellas sectas que de ella han nacido despreciando cualquiera otra, que incita a levantar banderas contra el Gobierno constitucional, que estigmatiza leyes que son exclusivamente sociales, que interviene en “actividades mundanas” con fines no explícitos, que tiene a gala ser apolítica cuando lanza anatemas contra los políticos, católicos, eso sí, que voten leyes cuyo contenido no se ajuste a su doctrina, ¿por qué se admite que este credo particular influya en la vida armónica de los ciudadanos?, ¿por qué se permite que seleccione a profesores para extender su apostolado o adoctrinamiento pero que el poder civil les abone los servicios?, ¿por qué ataca reformas sociales que mejoran la convivencia y la cultura ciudadanas? ¿Es tanta todavía su capacidad de amedrentar? 
Entonces habló Jesús a la multitud y a sus discípulos, diciendo: “Los escribas y los fariseos están sentados en la cátedra de Moisés. Así que, todo lo que os digan hacedlo y guardadlo; pero no hagáis según sus obras, porque ellos dicen y no hacen. Atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres…”   Mateo (40,23-1 – 40,23-36)
               
La iglesia católica es farisea.    

   Si nadie puede juzgarla, si nadie debe pensar de forma distinta a la que establece, si la teología de la liberación es desprestigiada y estigmatizada, si el resto de sectas católicas está constituido por los poderosos que tratan de gestionar todos los aspectos de la sociedad y se distribuyen, como los virus, en el interior más recóndito de las estructuras sociales para socavar las libertades alcanzadas, si las posibles reformas y avances del pensamiento social son denigrados sistemáticamente, ¿por qué pretenden amoldarnos a sus creencias para “salvarnos”?  
“Vosotros sois los que os justificáis a vosotros mismos delante de los hombres; mas Dios conoce vuestros corazones”. Lucas (16,15).   
                                                
La iglesia católica es farisea.

   Cuando no se admite el divorcio pero se tiene el tribunal de la Rota que con muy “ejemplares y ridículos” argumentos (veremos cuáles son los de la cuarta persona que puede heredar el trono de España) anula los matrimonios, cuando se puede realizar todo tipo de tropelías pero se tiene el poder de perdonar, cuando la misericordia solo existe sobre el papel porque se es implacable con cualquier disidente o con la posible alteración del camino trazado, cuando la expresión de su fe se entiende como la predilección por la muerte ante la vida, ¿por qué no se admite, misericordiosamente, a las otras creencias cristianas en pie de igualdad con la suya?
“¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello”. Mateo (23,23).

La iglesia católica es farisea

   Galileo, quinientos años después de vejarte la iglesia católica, tímidamente, dijo que “el brazo de la santa inquisición” (sic minúsculas) había sido duro. No se restituyó tu prestigio pisoteado a pesar de que el tiempo ha puesto en su sitio a tan diligente y desalmada institución. Al poco tiempo, se recapituló sobre los términos de la exigua disculpa y se justificó la culpa inicial. Inconcebible. En la actualidad sigues siendo culpable. Servet, Fray Luís de León, las brujas de Zumarragurdi, Fernando de la Barrera, los hermanos Valdés… Un largo, un largo e inmenso número de personas – científicos, escritores, gente corriente – ha sido perseguido, desdeñado y humillado, cuando no, asesinado, sin que se justifiquen tales acciones contra ellos ¡Y se  aclama el atraso científico que se ha producido con esta descabellada, destructiva y morbosa persecución! Darwin, ¿qué tratan de enseñar estos irracionales y petulantes creacionistas?
  “¡Ay de vosotros, intérpretes de la ley! porque habéis quitado la llave de la ciencia; vosotros mismos no entrasteis, y a los que entraban se lo impedisteis”. Lucas (11,52).

La iglesia católica es farisea.

  En conclusión, creo que ustedes, supuestos representantes de Dios en la Tierra, directores espirituales de los católicos españoles, tienen las ideas muy claras sobre cómo evoluciona una sociedad tolerante, volcada en las ayudas sociales y democrática como la nuestra. Basándose en este conocimiento envuelven a personas de buena fe con sofismas y se alían con el poder más conservador para mantener su posición preeminente. Por favor, denme de baja en su multinacional, a la que pertenezco sin haber dado mi consentimiento y donde personas intransigentes, soberbias y muchas de ellas incultas, han exculpado mis inexistentes “pecados”. Sus textos sagrados les delatan.

¡Ah!, y gracias por su fariseísmo que me ha hecho tolerante.

“Una señal inequívoca del amor a la verdad es no mantener ninguna proposición con mayor seguridad de la que garantizan las pruebas en las que se basa.”   
                  
                                                John Locke (1632-1704).

NOTAS:

1 – Organigrama de la Conferencia Episcopal Española.


2 – El Concordato firmado por la Santa Sede en 1979 se refiere solo a los siguientes acuerdos: Asuntos Jurídicos, asuntos económicos, enseñanza y asuntos culturales y asistencia religiosa a las Fuerzas Armadas. Ni un asunto más. Claro, de ingerencia política no se habló, de ahí su "especial" acitud.

http://www.boe.es/aeboe/consultas/bases_datos/doc.php?id=BOE-A-1979-29490 

3 – La Iglesia Católica recibió del Estado Español más de  cinco mil millones de euros al año. Solo provenían de la declaración de la renta ciento cincuenta millones. 


4 - La potestad para perdonar llega a considerar una burla las leyes de la sociedad civil. El vídeo así lo demuestra.
 

1 comentario:

  1. Mi amigo... Menudo tema has traído por aquí.

    Yo hace mucho que me dí de baja... no podía ser de otra manera... Así las cosas espero y deseo que no cuenten conmigo...

    Lo que me tiene absolutamente indignada es el tema de la pederastia... y pienso cuanto se habra callado y me pongo enferma...

    Beso

    B

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